| Todas y cada una
de las casas rurales de La Tora han sido decoradas guardando
el espíritu del cortijo, originalmente finca de caza
y labranza, así como en armonía con la naturaleza.
Muebles restaurados, elementos de forja como toalleros, doseles
y lámparas, así como los tejidos naturales en
tonos tierras y verdes, y el resto de elementos decorativos
ofrecen un ambiente agradable, armonioso y sumamente acogedor.
Todas las habitaciones están vestidas con bonitos juegos
de cama, colchas y cortinas en un bello equilibrio de texturas
y colores. |