El
Salón-Bar de La Tora se ha realizado en lo que un día
fue el pajar del cortijo, de ahí el nombre.
En la restauración del pajar se conservaron los comederos
del ganado que aportan, sin lugar a dudas un toque rústico
y acogedor.
El salón, aún
siendo un espacio único, está dividido en
varias zonas, el salón, la barra del bar con sus
taburetes realizados con sillas de montar, la chimenea y
las mesas de juego... ofreciendo así a sus clientes
un espacio versátil, amplio y acogedor.
El bar está abierto durante todo el día hasta
las 12 de la noche, para no molestar a los huéspedes.